¿Nos pueden transmitir enfermedades nuestras mascotas ?
Compartir el hogar familiar con una mascota suele ser una experiencia extraordinaria. Sin embargo, ello no quita para que existan ciertos riesgos sanitarios que deben ser tenidos en cuenta. Aquí trataremos de aclarar lo que es la zoonosis e intentaremos ver los problemas de salud más comunes que suelen estar asociados a la convivencia con animales.
¿Qué es la zoonosis?
Por zoonosis se entiende cualquier enfermedad que puede pasar accidentalmente del organismo de un animal al de un ser humano.
Los microorganismos encargados de transmitir la enfermedad son bacterias, virus o parásitos que habitan el cuerpo de gatos, perros u otros animales y que pueden manifestar síntomas en ellos o no, pero que al entrar en contacto con los humanos provocan serios problemas de salud.
Pese a la gravedad que pueden tener algunos casos, las diferentes patologías que engloba la zoonosis son fáciles de detectar mediante un análisis de sangre rutinario que saque a relucir la presencia del patógeno perjudicial en el organismo de los animales, por lo que su detección puede ahorrar complicaciones mayores y favorecer la perfecta convivencia entre mascotas y humanos.
Principales enfermedades transmitidas por los animales
Dejando aquí de lado problemas de salud relacionados con alergias, algo que no es producto de ningún tipo de organismo perjudicial, debemos aclarar cuáles son los principales problemas de salud provocados por las mascotas más habituales, los perros y los gatos.
En el caso de los perros, hay que tener especial cuidado con:
La enfermedad de Lyme, es causada por la garrapata, un parásito que al estar presente en el cuerpo humano puede provocar síntomas parecidos a los de la gripe que irán a más y llegarán a afectar al cerebro del paciente si no se ataja a tiempo.
La Campilobacteriosis, está producida por la bacteria campylobacter, se produce a través de las heces de los animales infectados, produce enteritis aguda, fiebre y dolor abdominal.
La Sarna sarcóptica, el ácaro Sarcoptes scabiei es el causante de esta enfermedad (también puede ser transmitida por gatos y roedores). Si se está en contacto estrecho con animales infectados tiene un gran riesgo de contraerse. Los síntomas son surcos en la piel.
Aunque está prácticamente extinguida gracias a las vacunas, queremos hablar también de la Rabia, que se transmite por la saliva de cualquier perro infectado y causa síntomas que van desde la fiebre intensa hasta el comportamiento exageradamente agresivo, problemas que deben ser tratados si no quiere llegarse a un desenlace problemático.
Los gatos también son una fuente de microorganismos potencialmente dañinos para el organismo humano.
Uno de los agentes patógenos más comunes en los felinos domésticos es la Batonella, una bacteria que se transmite mediante el arañazo de un gato y que provoca fatiga e inflamación de la zona afectada, o la Tiña, una infección cutánea producida por hongos filamentosos.
En el siguiente punto hablaremos de la Toxoplasmosis.
¿Son nuestros hijos especialmente vulnerables?
La respuesta a esta pregunta es que sí, ya que suelen estar más en contacto con los animales y con la tierra (lugar donde se alojan los parásitos), aunque existen formas de prevenirlo, como extremar las medidas de higiene y llevar un control veterinario que permitan conocer la salud de los animales.
Uno de los casos más peligrosos para los fetos se encuentra en la presencia de la bacteria que provoca la Toxoplasmosis en los gatos.
Es un parásito que puede provocar graves malformaciones, aunque su contagio a través del felino es sumamente difícil (la principal fuente de trasmisión es a través de la ingesta de carne con una cocción inadecuada).
En definitiva, realizar análisis de sangre periódicos es la mejor forma de evitar que una mascota se convierta en una fuente de problemas médicos, algo que permitirá disfrutar de su compañía sin poner en riesgo la salud de ningún miembro de la familia.